El edificio:
El rascacielos llamado La Torre del Agua es el edificio
vertical más reconocido de la Expo y uno de los más
emblemáticos. El rascacielos, que visto desde el
aire tiene forma gota de agua, se eleva gracias a dos grandes
columnas interiores que permiten un espacio interior abierto,
lo que permite que la mayor parte de la exposición
se encuentre a lo largo de rampas que ascienden y descienden
y permiten contemplar, gracias a sus fachadas acristaladas,
el recinto de la Expo, el Parque del Agua y la ciudad de
Zaragoza.
Exposición:
Agua para la vida es el nombre de la exposición
que hará hincapié en la importancia del agua
como elemento imprescindible para la vida en nuestro planeta
Tierra y su relación con el Ser Humano. La exposición
pretende llegar a impactar al visitante por medio de sus
cinco sentidos, por lo que buscará transmitir emociones
y sensaciones, además de conocimiento. Una escultura
de 23 metros de altura que reproduce la salpicadura de una
gota de agua suspendida en el aire en el interior de la
torre que representa metafóricamente la llegada de
la vida al planta, será una de los iconos de la Expo.
Ubicación:
Situado fuera del recinto, al noroeste del mismo, en la
parte más alejada del centro de Zaragoza. Al ser
una de las puertas a la Expo, se encuentra junto al aparcamiento
norte y a sus pies se extiende el Parque del Agua. Está
unida al recinto Expo por una pasarela que cruza la avenida
del Rabal, que separa la Expo del resto del meandro de Ranillas.
Su uso tras la Expo:
Está previsto que tras la Exposición se aumente
la altura del rascacielos, construyendo hasta cinco nuevas
plantas para que sea todavía más un hito arquitectónico
de la nueva Zaragoza del Siglo XXI. La Torre del agua sufrirá
algunos cambios en su interior pero permanecerá igual
en lo básico, convirtiéndose en un museo y
centro de exposiciones gestionado por una de las principales
cajas de ahorros de Aragón.

Torre del Agua con las banderas de algunos
de los países participantes en primer plano |